Daimiel vivió anoche el que sin duda será el concierto más destacado de la temporada en toda la provincia. 12.000 asistentes; largas colas y más de treinta horas de espera en el caso de los primeros; un espectacular montaje y, sobre todo, el principal protagonista, David Bisbal, son los argumentos que sirvieron para que en el Auditorio Municipal local el público volviese a sentir las mismas emociones vividas en algunas de las mejores noches de la ya de por sí dilatada trayectoria del conocido como “rockódromo de la Mancha”.
El ambiente en las horas previas ya hacía prever una noche mágica. A esas jóvenes llegadas desde todos los puntos posibles de la geografía española y cargadas con sus sacos y colchonetas para pasar una noche al aire libre pronto se les unieron, durante la madrugada, varios aficionados daimieleños, que no querían ser menos, y que se mostraban dispuestos a todo con tal de ver lo más cerca posible a su gran ídolo.
Ya a primeras horas de la tarde, la longitud de las filas crecía y crecía por momentos, hasta vivir un momento de catarsis colectiva cuando todos y todas se percataron de que David Bisbal se encontraba en el interior del recinto, realizando la preceptiva prueba de sonido.
Más intenso aún si cabe fue el instante de la apertura de puertas dos horas antes de que diese comienzo el espectáculo. Ni los atletas que próximamente disputarán las pruebas de velocidad en los Juegos Olímpicos de Atenas hubieran sido tan rápidos en ocupar los lugares más cercanos al escenario. Y es que, después de las largas horas de espera, merecía la pena un último esfuerzo.
Posteriormente, y con puntualidad digna de la popular marca de relojes que promociona, a las 22.08 horas Bisbal saltó por una rampa al escenario tras aparecer detrás de una enorme cortina blanca y con “Ángel de la noche” dio comienzo a las casi dos horas de show, donde uno tras otro fue repasando los temas que le han hecho famoso y que le convierten en el artista de moda este verano.
Apoyado por su banda compuesta de ocho músicos, dos bailarinas, y por los coros, que en este caso se extendían a gran parte del público asistente, el artista se acercó constantemente a través de los tres pasillos que se introducían al aforo, que fielmente le seguía en cada una de sus canciones.
El ambiente en las horas previas ya hacía prever una noche mágica. A esas jóvenes llegadas desde todos los puntos posibles de la geografía española y cargadas con sus sacos y colchonetas para pasar una noche al aire libre pronto se les unieron, durante la madrugada, varios aficionados daimieleños, que no querían ser menos, y que se mostraban dispuestos a todo con tal de ver lo más cerca posible a su gran ídolo.
Ya a primeras horas de la tarde, la longitud de las filas crecía y crecía por momentos, hasta vivir un momento de catarsis colectiva cuando todos y todas se percataron de que David Bisbal se encontraba en el interior del recinto, realizando la preceptiva prueba de sonido.
Más intenso aún si cabe fue el instante de la apertura de puertas dos horas antes de que diese comienzo el espectáculo. Ni los atletas que próximamente disputarán las pruebas de velocidad en los Juegos Olímpicos de Atenas hubieran sido tan rápidos en ocupar los lugares más cercanos al escenario. Y es que, después de las largas horas de espera, merecía la pena un último esfuerzo.
Posteriormente, y con puntualidad digna de la popular marca de relojes que promociona, a las 22.08 horas Bisbal saltó por una rampa al escenario tras aparecer detrás de una enorme cortina blanca y con “Ángel de la noche” dio comienzo a las casi dos horas de show, donde uno tras otro fue repasando los temas que le han hecho famoso y que le convierten en el artista de moda este verano.
Apoyado por su banda compuesta de ocho músicos, dos bailarinas, y por los coros, que en este caso se extendían a gran parte del público asistente, el artista se acercó constantemente a través de los tres pasillos que se introducían al aforo, que fielmente le seguía en cada una de sus canciones.
Fue una perfecta coordinación de bailes, giros, patadas al aire y canciones en los que Bisbal no cesó en animar la noche, sus tres cambios de ropa y los rizo recogidos amenizaron también la vista de los allí asistentes. De fondo, una pantalla circular central en la que aparecían sus video-clips y las letras de sus canciones y unas escaleras que le permitieron recorrer cada rincón de un escenario que se adaptó a cada momento. Así, tumbado en un sofá blanco cantó “Desnúdate mujer”. Tampoco faltaron éxitos como “Corazón Latino”, “Ave María” o “Dígale” que fueron cerrados con fuegos artificiales, e incluso, un tema inédito con el que el artista quiso premiar la fidelidad de sus fans.
Y el momento cumbre llegó en el último tema, ya en los bises, el popular single Boom boom adelantaba el final tan espectacular que nos esperaba y que acabó con Ricitos de Oro subiendo a los cielos, literalmente, ya que cogido por unos arneses el almeriense desapareció detrás del escenario. No hubo más, desapareció, y ya no se supo más de él. Pero no era necesario. La gente se marchó con la sensación de haber asistido a un gran concierto, de haber vivido una gran noche.
Balance muy positivo en todos los sentidos, la gente se marchó con una sonrisa en la boca, al final el tiempo, del que muchas fans dudaban durante sus largas horas de espera, acompañó. Y en el ámbito de la seguridad y los percances todo salió perfecto y solo se tuvieron que lamentar algún que otro mareo, comprensible por las provocaciones de Bisbal a sus queridas fans, y del calor que las mismas recibían del escenario en las primeras filas.
Por su parte el Concejal de Festejos, Miguel Angel Escuderos ha realizado un excelente balance de los dos Conciertos ofrecidos en Daimiel: Bisbal y El Barrio destacando el buen desarrollo de los Conciertos “gracias al personal del Ayuntamiento, Protección Civil, Cruz Roja y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que han posibilitado que los asistentes salieran satisfechas del Concierto”.
Así mismo , ha subrayado la apuesta de Daimiel el Concierto de Bisbal un martes y en el que la respuesta del público superó todas las expectativas, ya que asistieron desde diferentes lugares como Canarias, Valencia, Madrid y Andalucía.
Aunque antes de empezar el concierto había un viento que originó ciertos problemas de sonido que impidió la utilización de las pantallas gigantes, no impidió que David Bisbal ofreciera un magnífico espectáculo de baile, coreografía, derrochando fuerza y voz.
También la actuación de “El Barrio” resultó todo un éxito en el que los asistentes pudieron disfrutar de la música flamenca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario