El cantante almeriense irrumpió en el escenario de forma espectacular, mientras colores y luces, junto a los gritos de los fans, fueron el broche de oro de una noche 'triunfal'.
Entre grandes dosis de furor e histeria, los fans de David Bisbal se intentaban abrir hueco para, poco a poco, como los que no quieren la cosa, conseguir llegar a las primeras filas para poder percibir de cerca los movimientos y los gestos de su ídolo. Se respiraba un ambiente que se debatía entre los nervios y la impaciencia.
Todo ello, hasta que apareció David Bisbal como 'Ángel de la noche', como si fuera el dios de los ritmos latinos en lo que fue un espectáculo que muchos, y sobre todo muchas, tardarán en olvidar.
Todo ello, hasta que apareció David Bisbal como 'Ángel de la noche', como si fuera el dios de los ritmos latinos en lo que fue un espectáculo que muchos, y sobre todo muchas, tardarán en olvidar.
Momentos hubo muchos. Algunos, llenos de intimidad y protagonizados por canciones como 'Me derrumbo', tema que le dedica a su actual pareja y compañera de OT, Chenoa. Tampoco se quedó atrás 'Dígale', una canción que pertenece a su primer trabajo discográfico, 'Corazón Latino'.
Y es que el repertorio, que estuvo integrado por un total de veinte canciones, incluía temas de su primer álbum y del último, 'Bulería', que ya ha conseguido hacerse con nueve discos de platino en España por la venta de 900.000 copias, mientras que en América la cifra roza los 250.000 discos vendidos.
Pero no todo fue romanticismo, sino que los más marchosos pudieron bailar al ritmo de canciones pegadizas, como es el caso de 'Camina y ven', 'Oye el boom' o 'Bulería', sin olvidar el tema que fue un hito en los exitosos comienzos del cantante, 'Ave María'.
Por unos momentos, el escenario se convirtió en pasarela. El cantante no paraba de desfilar de un lado para otro. De esta manera, todos le pudieron ver. Además, se mostró a gusto, ya que se encontraba en tierra andaluza.
Todo el Polideportivo Antonio Gil Hernández, lleno hasta la bandera, coreó sus canciones. De hecho, los fans sólo pararon de cantar para gritar piropos al almeriense.
Desde adultos a los más pequeños estaban presentes en una noche preparada para todos. Más agradecido que nunca, Bisbal supo entregarse al máximo sin olvidar nunca a su público, al que se dirigió en numerosas ocasiones.
Se entregó al máximo y no era para menos, ya que Punta Umbría era el último compromiso de su gira, que retomará el próximo 7 de septiembre, antes de viajar a Los Ángeles, lugar en el que se disputará el Grammy Latino en la categoría de 'Mejor Álbum Vocal Pop Masculino' con cantantes tan consolidados como Ricky Martin, Alejandro Sanz, Luis Miguel y Obie Bermúdez.
Por el momento, Bisbal cuenta con el apoyo incondicional de todos sus admiradores y ayer quedó demostrado. Muchas personas trabajaron para que todo estuviera punto y salió bien, e incluso se desbordó. Emoción y ritmo, perfectamente ligados, fueron las claves del éxito.
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